sábado, 19 de marzo de 2016

Gente "fea"

El gran filósofo griego Platón enseñaba en su Academia que la verdad y la bondad se confunden  con la belleza.  El líder de Podemos envió  hace un par de días una carta a los militantes del partido con el sugerente título: "defender la belleza".  En la farragosa y cursi misiva parece  deducirse, como es lógico,  que se está refiriendo  no a la belleza de lo físico sino más bien como el pensador griego a la de los valores, de los principios, de los buenos sentimientos: a la belleza espiritual. Lo que pasa es que una persona  mentirosa según le conviene, ególatra, que defiende tiranías como la venezolana, o cubana,  que se financia con dinero de los países que cuelgan a los gays de las grúas; que pretenda hablar de belleza en los términos que el gran filósofo, no deja de ser un sarcasmo.  La de Platón sugiere claridad, amor, bien; la de Iglesias y sus hechos: oscuridad,  cinismo, revanchismo, mal.

También hace dos días el gran "patriota" Secretario del PSOE Pedro Sánchez en Bruselas habló con el jefe del gobierno griego Tsipras para que  convenza a los de Podemos de  que tienen que ayudarle a ser Presidente del Gobierno.  Hace cuatro días, en la campaña electoral para atacar al líder podemita porque predicaba lo mismo que el griego, dijo de este último  que su programa era   ruinoso y llevaría a su país a la quiebra. Ahora, ¡Hay que tener jeta!, se atreve a pedirle que haga de alcahuete.  Como es natural Tsipras se quedó estupefacto y le dejó en el ridículo más espantoso recordándole que él no se interfería en los asuntos internos de otro país. ¡Cómo se puede tener tan poco sentido de la dignidad para implorar de esa forma con tal de llegar a ser Presidente! ¡Que la mayoría de los españoles no somos así, por favor!

A Rita Maestre portavoz del Ayuntamiento de Madrid la han condenado a pagar 4300 euros por asaltar la capilla de la Complutense, pero no admite su culpa ni presenta su dimisión, es más aparece arropada por sus compinches en el Ayuntamiento para decir que se siente capacitada para seguir de Portavoz.  La misma alcaldesa Carmona se atreve a decir que aún no ha sido condenada porque puede recurrir la sentencia.  Unos hechos probados, una sentencia de un juez… ¡Pero de qué van! A mí desde luego que no me extraña nada, son así: sus pensamientos,  sus ideas, son lo único que respetan. La gente que no respeta no se merece ningún respeto.  Eso sí: para exigir dimisiones a los demás por mucho menos, no veas como se ponen.  

Y así seguimos: trapicheos, componendas,  verborrea por todas partes. Frentes y divisiones como si  los españolitos de a pie estuviéramos todo el día a guantazos, cuando resulta que esos frentes que tan interesados parecen estar en volver a abrir y que esperemos no lo consigan, están, en su mayoría,  ampliamente superados. Si la verdad y la bondad se confunden con la belleza como decía Platón, en esta España tenemos gente muy, pero que muy fea.


viernes, 11 de marzo de 2016

¡Usted de qué se ríe?

Pues nada que iba yo esta mañana tan tranquilo por la calle ensimismado en mis pensamientos cuando unas carcajadas unos metros adelante en mi camino me devolvieron a la realidad.  Eran dos señoras  paradas que debían estar en una apasionante conversación porque cada pocas palabras mostraban su estruendoso alborozo.  Yo iba acercándome a ellas  y dos tres metros antes cuando tras la frase de una comenzaba la risotada de ambas,  me dio la venada y forcé yo también otra carcajada  mientras les miraba. Enmudecieron, se quedaron todas serias. Ahora sí que se me saltó la risa de verdad. No sé ellas que pensarían pero volvieron  a retomar su charla.

Muchos científicos han dicho que reírse es bueno para la salud, que contribuye a aumentar las defensas y el equilibrio, los niños ríen unas 300 veces al día.  En Folgoso de la Ribera hay una mujer que tiene sesiones de risoterapia con adultos, que  llegan allí  de muchas partes de España. Por los visto se dedican a reír  más o menos como hice yo esta mañana: empieza uno y ya los otros se contagian y siguen el rollo. Me gustaría asistir alguna vez porque claro una cosa es reírse unos minutos  y otra estar media hora o una dando risotadas porque sí,  por muy contagiosa que sea. 
Tampoco debe ser que estén con carcajadas todo el tiempo, hay también clases y ejercicios con globos y cosas inesperadas que a la vez que relajan el cuerpo y la mente pueden propiciar y provocar la risa. Hace cientos de años ya los chinos aseguraban que la buena salud y los años que vivimos son proporcionales  a nuestra manera de enfocar y vivir la vida con la mayor  serenidad y alegría posibles.

Es cierto que la vida,  no sé si decir que trae muchos problemas o que es toda ella uno que día a día nos va poniendo a prueba y hemos de resolver a nuestra manera para poder seguir. No es menos cierto que  con frecuencia cometemos el error de esperar a tener  uno grave de salud o de lo que sea para   darnos cuenta de lo torpes que somos buscando muchas veces problemas donde no los hay o dándoles la importancia que no se "merecen". 

En ocasiones no hay opciones más que para la desazón y la tristeza, pero dentro de lo posible, lo cierto es que según se tomen las cosas pueden ser más o menos llevaderas: lo de que se dice de ver botella  no medio vacía sino medio llena. El sentido del humor es un buen arma para caminar, según percibamos la realidad y la encajemos, dentro de lo posible,  tendremos más o menos posibilidades de superar y relativizar los problemas, independientemente de que hay científicos que  dicen que aumenta las defensas  y  mejora el sistema inmunológico.

¿Usted de qué se ríe? dice Mario Benedetti  en un poema.  ¿De qué se ríe señor ministro, mientras yo como pan duro? Aquí sí que le doy la razón a Benedetti, probablemente es de lo único que debiera estar prohibido reírse,  de los problemas, y males del prójimo.

martes, 8 de marzo de 2016

Mujeres trabajadoras

Los días del año últimamente son como los trozos de una gran tarta de la cual cada estamento, institución o  profesión,   intenta  que se le reconozca su cacho. A este paso pronto el calendario se quedará corto y tendrá que compartir dedicación para abastecer a la demanda.

En los primeros años de nuestra democracia aparece la dedicación con gran pompa de un día a la mujer trabajadora dedicado,  más que a toda mujer trabajadora en sí, a las que desarrollaban su actividad fuera del hogar.  El entuerto  se deshizo hace pocos años porque también las mujeres que trabajan en casa hacen una gran labor y por tanto son tan trabajadoras como las otras,  de ahí que ahora se diga "el día de la mujer".  Pero aunque muchos jóvenes no lo sepan,  no ha sido fácil.

Hasta los años cincuenta y parte de los sesenta la familia estaba organizada en torno a un padre, jefe sin discusión, una madre encargada del hogar y unos hijos obedientes sin explicaciones  a las exigencias de sus padres. En ocasiones aparecían los abuelos, sin pensiones o con pagas ridículas  y resignados por tanto a la generosidad de sus hijos. A veces también algún tío o tía soltera, estos sí que en muchos casos maltratados y burros de las cargas más pesadas. En este contexto la mayoría de las familias de las clases medias y bajas lo tenían claro: si podían dar estudios a algún hijo, cosa nada fácil, se lo darían preferentemente a los niños.

Pero llega la explosión económica de los años sesenta y los padres, la gran mayoría de esas clases medias o medias bajas, ya se atreven porque ya tienen posibilidades de dar estudios a las niñas y en los setenta las chicas dejan de ser la excepción en la universidad, para pasar a ser tan  normal su acceso como  el de los chicos. Con su cultura crece su rebeldía,  pueden llegar, en teoría tan alto como los hombres y ponen patas arriba los pilares de la sociedad y familia patriarcal que en su niñez conocieron e intentan revolucionarlo todo: la mamá no debe dar la razón al papá si no la tiene, la hermana no tienen por qué llegar a casa antes que el hermano, etc. Inyectan en la sociedad el "virus" de la igualdad y  hasta la mujer más inculta está de acuerdo porque lo consideran  peticiones justas.

A todo esto el hombre se da cuenta de la racionalidad de las peticiones de la nueva mujer,  pero tiene el poder en las manos y en la mayoría de los casos seguirá relegando a las mujeres, seguirá pensando que la mujer donde tiene que estar es en casa atendiendo a su familia. Pero los planteamientos poderosos de los hombres se tambalean cada vez más ante las peticiones justas de las mujeres y poco a poco no les queda más remedio que aceptarlo.                     
La mujer empieza a ser aceptada como normal en su trabajo  u ocupación fuera del hogar,  pero en casa el hombre sigue con su educación ancestral, pensando que la mujer es la encargada de las labores de la casa, incluso aunque trabaje fuera. Y resulta que ahora que pueden acceder a cualquier trabajo o cargo: ministras, guardias, policías, alcaldesas… resulta, digo, que ahora el mayor problema está en casa porque el marido no se resigna a perder sus privilegios, aunque los reconozca injustos. Pero no son solamente los maridos de más edad, también muchos jóvenes no aceptan fácilmente que su mamá se lo diera todo hecho y con su pareja tenga que colaborar.

Así asistimos en muchas ocasiones al doble trabajo de la mujer fuera y dentro del hogar mientras el marido se solaza  con sus partidas de cartas, deportes, fútbol... Pero la idea ha calado ya y cada vez son más los hombres que comparten el trabajo del hogar. Porque todos sabemos que el trabajo de la casa es duro, por eso también sin duda hoy es el día de la mujer trabajadora de su casa, esa mujer con horario ilimitado y sin permisos.

El trabajo duro del campo
En fin, el avance ha sido grande, pero lento, muy lento. Hemos de seguir avanzando, no será fácil porque, en muchos casos, el hombre está a gusto en el burro, pero con lucha al final la razón se impondrá. Avanzando en lo importante, avanzando de verdad; no con chorradas como las que hoy anuncian que se cambian las figuras de algunos semáforos de Valencia, faldas por pantalones, también las hay que piden que de  la inscripción "CONGRESO DE LOS DIPUTADOS" que anuncia el edifico,  se quite "DE LOS DIPUTADOS";  pero no se acuerdan, por ejemplo de una señal para los ciegos. Pretendiendo ser más listas que nadie lo que hacen es perder el tiempo en lo ridículo, mientras lo importante no avanza lo que debiera. Claro que seguro que muchas de estas promotoras de "causas estúpidas" en su casa no tienen problemas con las labores porque se pueden permitir una trabajadora del hogar. Pero la mayoría no: listillas. 

  Dedicado a todas las mujeres,  también a las abuelas que tanto trabajaron aunque se hayan ido ya.



jueves, 3 de marzo de 2016

A ver cuando se quieren poner de acuerdo sus señorías

Ellos en el fondo parece que se quieren
Pasó el debate de investidura  y seguimos,  no igual que estábamos sino peor porque los enfrentamientos y malos modos han puesto a sus señorías todavía más enconados unos con otros y más difícil es que lleguen a acuerdos. Si los votantes actuáramos como los señores diputados  estaríamos lanzándonos mamporros dialécticos igual que se tiran  tomates en la fiesta de la tomatina, pero no es así. Cada uno tenemos nuestras ideas y prioridades pero ello no obsta para que el respeto y el afecto esté presente por más que las posiciones políticas puedan ser contrapuestas.

Más de 70 días hace que elegimos a los "padres de la patria"  para que formaran gobierno y trabajaran por sacar a España adelante. Sí, para eso les votamos,  pero  parece  que para ellos esto es secundario, lo importante es ver de qué manera pillan poltrona y poder aunque tengan que mentir y sacar a pasear la historia y los muertos de hace décadas. Tienen detrás millones de votos y se dedican como si fueran colegiales a enfurruñarse o contentarse según la conveniencia. Cuando así se portan es que no respetan a tantos como les han votado y no se merecen estar en un lugar tan importante representando a nadie.

Eso sí, autobombo que no falte: valentía, coraje, y arrojo fueron las palabras más manoseadas ayer en el debate, para atribuirse tanto méritos propios, como los del asociado de turno. Pero de qué van, si solo  pedimos que trabajen para hacer las leyes y formar el gobierno, no les mandamos a ninguna guerra, solo que sentaditos lleguen a acuerdos para  que el país funcione. No necesitamos ni queremos héroes solo que cumplan  y que se dedique a hacer aquello para lo que les votamos.

Y mientras tantos los separatistas siguen en sus andadas, los extranjeros retiran,  según dice el diario  El Mundo, 900  millones diarios de sus inversiones en España, miles de millones que van saliendo para depositarlos en cuentas extranjeras porque este país ha dejado de inspirar confianza y seguridad. Cómo se puede confiar en quien en vez de trabajar unidos están  a la gresca continuamente sin ser capaces de entenderse,  de formar un gobierno. Tenemos unos diputados tan valientes y generosos que viendo que este barco se hunde ellos siguen mirándose al ombligo, revolviendo en el pasado, mostrando unos rostros de cemento armado.