miércoles, 28 de junio de 2023

Tal para cual


 —Pero este tío, cómo puede decir que no miente. —Me comentaba un amigo después de ver a Sánchez en el Hormiguero de Antena 3.  —Hombre por eso precisamente. Una persona que no dice la verdad ni cuando se equivoca, lo lógico, para seguir mintiendo, es que diga que no miente. —Le contesté. Tenemos un Presidente que en vez de dedicarse a gobernar se prodiga en las televisiones. Va haciéndose el mártir, cuando es el verdugo. Se las va dando de humilde, cuando es un prepotente. Presume de guardar las leyes pero a su interés, las soslaya o las pasa por alto. Habla de prestigiar las instituciones cuando a diario las socava. Pide transparencia pero se niega a contestar hasta más de 200 preguntas que le han hecho, en su derecho, periodistas y ciudadanos.

Tenemos un expresidente, el bobo solemne o el solemne bobo Zapatero, que estos días también  frecuenta las televisiones, pretendiendo dar lecciones de democracia, de talante, de buena persona, cuando fue el presidente de la cizaña, de volver a las dos Españas. Va presumiendo que durante su mandato se acabó con ETA, enfatizando en ello como  dando a entender que si no hubiera sido por él... Pero cuando llegó al poder, ETA estaba prácticamente derrotada, lo que hizo fue trapichear  con los terroristas  y volver a darles alas. Mientras hablaba con Rajoy de ser implacable, ocultaba que estaba negociando con ellos. En la Sexta decía el otro sábado que tiene la convicción de que Sánchez es una persona sin tacha, honesta. Para estos dos cuando dicen, por poner un ejemplo, que no se puede indultar a políticos y los indultan; no es mentir, es cambiar de opinión. Y los periodistas siguiendo la farsa, sin una repregunta, ni pregunta que le pudiera incomodar. Ponen un audio de su entrevista en la COPE donde sí que había periodistas de verdad, como Paco Rosel que rebatió a Zapatero sus embustes pero, por supuesto el periodista no apareció en el corte. ¡Qué vergüenza de cadenas y de periodistas!

Imagen: eleconomista.es

Siguen estos dos caraduras de estudio en estudio, de plató en plató, como el maestro Ciruela, dando escuela. Sánchez con el Wyoming y sus gilipolleces pretendiendo hacer gracias. En la SER,  haciéndose el martir porque dice que le insultan. Y Zapatero, el "amigo" de Maduro, de mamporrero  donde tenga la ocasión. Dos insultadores oficiales, diciendo que les insultan. ¡Tiene bemoles! Tal para cual. Pero son tan ególatras que pienso, que cuando se miran al espejo deben decirse: ¡Soy el mejor! Y hasta se lo deben creer.

Llegan las elecciones. Medios de comunicación como la Sexta, la SER, El País, el Plural, Infolibre... Con periodistas como Ferreras, Barceló, Angélica, Fumaral, Maraña, Escolar y tantos otros, nos bombardearán sesgando y manipulando para intentar que Sánchez siga, porque seguramente que con nadie como con él chuparían del frasco. El personaje ha sido tal fiasco que no importa quien pudiera sucederle. Lo único que importa es echar a este elemento.