jueves, 28 de julio de 2016

Gente estupenda, formidable


Hay mucha, muchísima gente buena
Con frecuencia, puede que con demasiada, servidor se dedica desde este humilde blog a la crítica de situaciones o posturas que se encuentra, sobre  todo en lo que concierne a las relaciones de sociedad y función pública. Hoy, debe de ser porque están cerca la vacaciones y uno se siente mejor, quiero ver el lado positivo de la vida, de tantos casos  y cosas  como se nos cruzan en nuestro camino y que probablemente no les damos la importancia que se merecen.

Hace unos días circulaba en mi coche a la Bañeza, en la última recta antes de Benabides advertí como un  todo terreno venía dando bandazos saliéndose al final de la calzada y empotrándose contra unos árboles. Aparqué lo antes que pude y me dirigí al lugar del siniestro, allí dos hombres de mediana edad sacaban de entre el amasijo de hierros  en  volandas al conductor cuando  el vehículo echaba humo por todas partes a la vez que una tercera persona armada con un cubo acarreaba agua de la acequia para  tirarlo por donde tanto ahumaba. Cuando ya todo se quedó en hierros empotrados pero en lo personal poco más de un susto alguien preguntó:
 —Pero con tanto calor y tanto humo, además un coche de gasolina: ¿no tenías miedo de que se incendiara y explotara?
—Bueno  sí que se me pasó por la cabeza esa posibilidad, pero no importaba, lo que mandaba mi mente era que había que sacar al señor cuanto antes y como fuera.  —Contestó uno de ellos.

Pedro es un compañero de trabajo que todas las semanas saca una tarde a un señor del centro donde está internado a dar un paseo que dura horas. Me dice que es un tío problemático, que no tiene a nadie que le vaya a visitar, y que a veces se las ha hecho pasar canutas como aquella  que le puso un cuchillo hurtado del comedor, en el pecho porque no quería volver al Centro. Pero da igual, Pedro cada semana sigue puntual a su cita.
—Pero no has pensado en dejar de ir a ver a verle cuando te  hace esas putadas?
—En esos momentos sí que se me ha pasado la idea por la cabeza, pero enseguida lo desecho, es una de las citas más importantes para mí y no puedo faltar. —Me respondió.

A Manolo lo conocí cuando estuve internado, tuvo una  caída tonta de bici, como él dice, y se quedó en silla de ruedas. Lleva su desgracia con la resignación y sobre todo el humor  que pueden darle sus fuerzas. Su hermana Carmen es su ángel de la guarda, siempre me ha admirado la complicidad y el buen rollo que hay entre ambos, siempre pendiente, siempre a su lado cuando la necesita. Pero está casada y tiene una familia a la que también ha de atender. Ella saca  tiempo y fuerzas para todos pero sobre todo para no dejar a Manolo nunca tirado. Por lo que observo,  en ello también cuenta que su marido y sus hijos, no solo no le ponen pegas ni recriminan su dedicación a su hermano, sino que se sienten orgullosos de que Carmen sea así.

Puede haber mucha gente negativa pero también hay gente fenomenal, estupenda por todas partes: esos padres llevando con inmenso amor por la vida a sus hijos discapacitados, familiares que apuran hasta el último momento sus fuerzas antes de internar a sus seres queridos en residencias, personas, por doquier, que aparcan su bienestar personal para dedicarse a vivir y luchar por el bien de los demás. Hoy quiero olvidarme de macarras, sinvergüenzas y egoístas y pensar en toda esa gente  buena que nos rodea. Al fin y al cabo son los que hacen que a pesar de todos los males, el mundo siga adelante. También, hoy, quisiera despedirme por una temporada de pantalla y teclado.
                                                Buen verano.

miércoles, 27 de julio de 2016

Hartos de estar hartos

Estaba a pleno sol la mujer segando con la guadaña, el marido a la sombra apuraba sentado un buen trago de vino. Un viandante se dirigió al señor para increparle: 
—No te da vergüenza aquí sentado y la María segando.  
—Pues claro que me da,  pero me aguanto.  —Contestó.

Ayer el señor  Vara, presidente de la Junta de Extremadura decía que los españoles estaban hartos de estar hartos. Creo que tiene razón: hartos de llevar tanto tiempo con un gobierno en funciones, hasta las narices de que a los que votaron no se pongan de acuerdo para poner el país en marcha, cabreados porque ven que lejos luchar por  los intereses de todos, lo que atienden es a los particulares y de partido, estupefactos viendo que después de habernos llevado unas segundas elecciones ven que ni siquiera por vergüenza ven más allá de sus lindes de egoísmo.

Pónganse a trabajar señorías, por favor
Y la gente sigue diciendo no es posible, no me lo  creo, no puede ser que no se den cuenta que nos están haciendo a todos una gran faena: económica, moral, de prestigio… Si es que no es tan difícil adivinar que lo que menos le importa a la mayoría es quien gobierne  sino que le resuelvan los problemas. Muchos dicen que se sienten sus señorías  y que negocien; bueno tal vez sería mejor encerrarles a todos,  a ser posible de pie y que no salieran hasta que no hubieran hallado la solución para salir del impasse, para sacar a España adelante.

Es que  se cabrea el pueblo con motivo y salen adjetivos, dedicados especialmente a los señores diputados, para todos los gustos. Muchos de ellos no se deben poner aquí, otros hablan de: incompetentes, ineptos, egoístas, tercos, cortos, mezquinos, tendenciosos, verdes, negados, egocentristas, empecinados, garrulos, retorcidos, populistas, bisoños,  torpes, interesados, cerriles, testarudos, sectarios, pardillos, imberbes, ineficaces,  codiciosos, contumaces, partidistas, paletos…

Yo no sé si a toda esta tropa les dará vergüenza lo que están haciendo a los españolitos de  pie: siete meses  llevan cobrando sin ponerse a trabajar y hacer aquello para  lo que les han votado. A lo mejor es que no la tienen, o que la tienen toda porque no han gastado nada, o quién sabe si como al paisano aquel sí que les da mucha vergüenza pero… se aguantan.



martes, 19 de julio de 2016

El progreso a día de hoy

El pasado fin de semana fueron las  fiestas del Carmen en Villafañe. Casi todos los días paso por el lugar. El sábado por la mañana vi desde la carretera que la pradera donde había transcurrido el festejo estaba lleno de envases,  el domingo seguían allí pero se sumaron los del sábado por la noche, con lo cual se podría decir aquello de que allí no cabía un desecho más. Hoy martes, allí sigue el vertedero accidental no sé si para "fascinar" a quien lo advierte pensando: ¡Qué gran fiesta tuvo que haber para dejar todo esa basura!

Yo aún a riesgo, o mejor a seguro,  de que me llamaran carca, antiguo, retrógrado… creo que lo que se demuestra con todo eso no es que allí hubiera más o menos gente, sino que la gente que fue, la organización y demás dejan bastante que desear. Ya, ya sabemos que esto pasa en todos partes no solo en ese pueblo, pero no por ello se puede aceptar como algo lógico y normal.

Antes en las fiestas la gente solía bailar, ahora no me extraña que no lo hagan, si es con tanto desperdicio por el lugar es imposible hacerlo. Cada uno es muy libre de hacer lo que le plazca: bailar, una tertulia alrededor de las bebidas favoritas, contemplar las estrellas… lo que a uno le apetezca, pero una vez apurado el recipiente no creo que fuera mayor problema depositarlo en el contenedor que al efecto,  aunque no se si en ese caso, debe haber en el lugar.
Se ve mucho, pero que mucho progreso

Es curioso si a uno se le ocurre tirar un envase en cualquier parte del pueblo si le ven se lo recriminan y lo ponen "bien". En el solar de la función donde además hay más gente y por tanto mayor peligro con, incluso botellas de vidrio, que se pueden romper; no dicen  nada, como si a nadie le importara, como si a casi todos les pareciera muy normal. Así se va acumulando jornada tras jornada la basura. Es que puede llegar el día que como siga la fiesta más tengan que entrar con zancos al lugar. Por lo menos lo podrían adecentar un poco de un día para otro, pero parece que por ahí no van.

Así que pasan los días y los residuos siguen no sé si decir esparramados o amontonados, de tantos como son. No, si a mí no me molestan, es más a lo mejor hasta me acerco a coger algún envase para reciclar,  pero de verdad: eso es el progreso, eso es el cambio, eso es lo nuevo. En fin  no hace falta que me lo recuerden: soy un carca, un viejo y no lo entiendo.


miércoles, 13 de julio de 2016

No es menester

Estábamos  cuidando la vecera en el valle el tío Pedro con Santos y yo que éramos unos guajes en plena adolescencia.  La pradera tenía un tope  con muchos árboles donde era más fácil controlar las vacas  y se podía uno  disipar un poco. En uno de esos árboles había un nido de aguilucho al que yo ya había subido y comprobado que tenía dos huevos. Se lo comenté a Santos y este pensó en la conveniencia de subir a ver si habían salido ya los polluelos así que se puso a trepar, me desvié un poco para controlar el ganado y ya cuando volvía advertí  que el compañero se removía entre unos inmensos zarzales que había debajo del  nido. Al fin apareció,  pero como un bendito  Cristo. Se había caído del chopo, menos mal que los ganchos en la bajada y caer sobre las zarzas habían propiciado el aterrizaje. Comprobé que aunque lleno de rasguños y sangre por todas partes, estaba bien. Debía al menos ir a casa a curase las heridas. Fuimos a contar al tío Pedro lo que había sucedido. — ¡Coño, coño de chico, no era menester! —Fue lo primero que nos dijo.

No había pasado   nada, Santos se lo tomó muy bien, presumía de sus  hematomas con todos, sobre todo con las chicas enseñando la espalda a la vez que con cachondeo repetía la reprimenda del tío Pedro  de que no era "menester". Por entonces no sabíamos ni lo que significaba la tal palabra pero aprendimos muy bien lo que quería decir y con frecuencia nos servía y aún hoy nos sirve  para dar a casos y situaciones  un poco de guasa.

Asistimos ahora a la configuración de un nuevo gobierno. Casi todos los partidos políticos, aseguran que es menester que se forme para no tener que volver a hacer unas nuevas elecciones. Otra cosa es que dadas las circunstancias necesarias para nombrar un nuevo Presidente, estén dispuestos a facilitar su investidura. La mayoría dicen que nones. Los que realmente interesan, una vez descartados los populistas excéntricos de Podemos, son Ciudadanos y el PSOE. Rivera parece que ayer le dijo a Rajoy que votarían en blanco. Hoy, a estas horas, se estará viendo Mariano con Sánchez y la cosa como que está que los socialistas votarán en contra.

Argumentan los del PSOE que Rajoy no se abstuvo cuando Sánchez quiso ser Presidente y por tanto que no se sorprenda ni se queje de que ellos ahora hagan lo mismo porque se trata de una situación similar. Lo que olvidan es que ellos tenían 90 diputados y el PP 125, que nunca les dieron opción a negociar ni pactar nada, que en su programa  se planteaban derogar todas las reformas que los populares han llevado a cabo en los últimos años. Sufren de amnesia o no quieren reconocer y saber  que ahora Rajoy ha sacado 137 escaños y ellos 85, que les ofrece la posibilidad de negociar para llegar a acuerdos sobre los temas más importantes, pero nada ellos se siguen haciendo los sufridos.

Se necesita un gobierno,  no "en funciones" sino "que funcione
Si como dicen casi todos, incluidos sociatas, es menester que haya pronto un nuevo gobierno para llevar adelante esta España nuestra y no pasar además por la vergüenza de unas nuevas elecciones tendrá que darse cuenta Sánchez que dadas las circunstancias de toda la patulea de partidos separatistas y populistas con los que no se puede contar para nada bueno, ellos tendrán que mojarse y dejar que se forme un gobierno. Si total no es tan difícil llegar a esa conclusión, solo es menester poner por encima de los intereses de partido los intereses de los españoles para no abocar a este país a la caída. Ya lo decía el tío Pedro cuando se cayó Santos: coño de chico, no era menester.












lunes, 27 de junio de 2016

Por qué mienten tanto

Pasaron las elecciones, el  escrutinio,  llegó el resultado. Llegó la hora de hablar de triunfo para los ganadores y el momento de las disculpas para los perdedores, o mejor dicho para los malos perdedores, para los que no saben perder.
Es que nos hablaban del sorpaso pero no se ha producido, es que la culpa la  tiene los de Unidos Podemos que no nos apoyaron para formar gobierno; dicen los del PSOE. 85 diputados 5 menos que en diciembre y  los peores datos de su historia y vienen  con la milonga de  que la extrema izquierda no les ha ganado.  

Al menos los podemitas  reconocen que esperaban más. Es que ha influido mucho el voto del miedo, es que es un gran resultado para una nueva formación, argumentan estos. Ya, pero lo cierto es que la unión que han hecho Podemos-Izquierda Unida, ha sido un fracaso, los mismos diputados los dos juntos que en diciembre  tuvo solo Podemos y sus adláteres.

Es que la ley electoral castiga, es injusta, los votos no valen igual en todas partes y premia a los partidos grandes y castiga a los pequeños, dicen los de Ciudadanos que han sacado 8 diputados menos. Pues la ley fue hecha ya en democracia y supongo que no la harían con la intención de que fuera injusta pero vayamos por partes. Veamos en el cuadro siguiente el reparto por escaños y población que han sacado diferentes provincias en estas elecciones.
Provincia
Electores
Diputados
Votos por diputado electo
LEON
  390.000
  4
50.000
SORIA
    70.000
  2
13.000
TERUEL
  104.000
  3
15.000
MADRID
4600.000
36
90.000
GUADALAJARA
  178.000
  3
25.000
CÁCERES
  332.000
  4
40.000

Ahora veamos lo que hubieran sacado si como dicen el listillo de Rivera todos los votos contaran igual en todas partes. Casi 34.665.000  a repartir para 350 diputados salen a +-95000 votos por escaño.
Provincia
Electores
Diputados
Votos por diputado
LEÓN
  390.000
4
+-95.000
SORIA
    70.000
1 /0
+-95.000
TERUEL
  104.000
1
+-95.000
MADRID
4600.000
+-50
+-95.000
GUADALAJARA
  178.000
1/2
+-95.000
CACERES
  332.000
3/4
+-95.000

Si cada voto valiera igual en todas partes en Madrid  habría 50 diputados y en Soria uno o ninguno. La pregunta es bien sencilla: ¿Qué es más justo que haya 1 diputado o ninguno en Soria y 50 en Madrid o lo que ahora existe: 2 en Soria y 36 en Madrid? El argumento de estos señores  favorecerá a su partido pero perjudica gravemente a las provincias más pobres. Hablan también de circunscripción única. Más injusto y absurdo todavía: a ver cómo se las apañaban para que se repartieran los escaños por todas partes de una manera más o menos equitativa. Disculpas y trampas, engañabobos.

Venga ya, el que gana que se alegre y el que pierde que se deje de cuentos y asar mantecas,  que a lo mejor los bobos son ellos. Y al fin a ver si por esta vez se ponen todos a trabajar en favor de España y los españoles que para eso les votamos y les pagamos.

martes, 21 de junio de 2016

Este domingo se vota

El domingo  habrá un momento, 
que a votar debemos ir,
otro nuevo parlamento, y del impasse salir.

Es importante acudir, 
conveniente y necesario,
aunque  tengamos motivos, 
para pensar lo contrario.

Los votantes cumpliremos, 
con la mejor intención,
aunque después ya sabemos,
que puede haber decepción.

Hay mucha mediocridades,
aspirando a ser votados. 
Egoísmo y falsedades,
que quieren ser diputados.

También entre todos ellos, 
buena gente debe haber.
A ver si damos con ellos
y cumplen con su deber.

Tendremos que prever, 
donde el voto irá a parar. 
Otra vez no vaya a ser, 
con el quieran chalanear.

Hay mucho camaleón,
que sabe bien de engañar.
Demócratas de ocasión,
que nos la pueden jugar.

Pues nada abramos los ojos
y a votar con alegría. 
Esta vez acertaremos, 
el domingo es un gran día.

lunes, 13 de junio de 2016

El sainete de la noche

Servidor estima que hay suficientes motivos para tildar a los señores candidatos  a presidentes del gobierno de incompetentes dado que entre otras cosas no fueron capaces en cuatro meses de formar un gabinete y nos están haciendo desperdiciar el tiempo y sobre todo perder mucho en todos los aspectos tanto económicos como sociales con sus egoísmos y puntos de mira mezquinos,  lo que sí pienso es que independientemente  de su incapacidad  se merecen un premio por el trabajo que desarrollan en estas campañas tan largas. 

Les oyes un día decir, como si fueran grabadoras, lo mismo que el anterior e igual que lo que dirán al siguiente. Así días, meses vendiéndonos la misma burra en diferentes  plazas y momentos, encima que la mayoría de lo que dicen no se lo creen ni ellos. Por dentro deben de pensar más de una vez en lo insoportable de la repetición de tanto humo, "propaganda"   y nadería.  

Cuatro actores para un sainete
Hoy, dentro de un rato, a las diez, se juntan para hacer un debate en la televisión. Por las componendas y los días que llevan preparando el escenario y los medios,  más  que un debate de cuatro señores que en teoría no necesitarían más que una cámara y una sala, parece que se  tratara de una edición más del Festival de Eurovisión. Y eso que todos presumen de austeros.

Si es que además sabemos lo que nos van a decir una vez más.
Rajoy hablara de la situación económica y del empleo, de lo mal que se lo encontraron, de los buenos datos actuales, de crear dos millones de puestos de trabajo en los siguientes cuatro años. 
Pedro Sánchez dirá que las cosas están muy mal,  que es el único que puede traer  la salvación, el cambio. Que él es una persona honesta (debería decir honrada).  Dime de qué presumes… 
Rivera argumentará que solo el pone la gobernabilidad y la eficacia por encima de los cargos, que los partidos viejos están ya  muy corrompidos, que no funcionan.             
El Coletas se centrará en prometer unos buenos salarios, unas buenas pensiones, subsidios para todos. En definitiva el país de las maravillas.

Rajoy  acusará a los demás de inexperiencia,  añadirá que he hecho más leyes que nadie contra la corrupción.   
Sánchez  les recriminará que  no pudo ser Presidente por culpa de Iglesias, lanzará a Rajoy casos de podredumbre,  aunque menos que cuando se vieron en diciembre porque tiene a Chaves y Griñan en el banquillo.  
Rivera les endosará  la ambigüedad para defender la unidad de España. 
Iglesias volverá a tender la mano a Sánchez para que le haga Presidente. Todos como… eso, cuando se pasen unos a otros: corrupción, financiación del extranjero, embustes, cambio de chaqueta.

El caso que no sé qué haré porque aunque estoy convencido  que no merece la pena oírlos porque no van aportar nada interesante ni nuevo, no sé todavía si con tanta escenificación  pudiera ser gracioso, aunque no por lo que digan,  contemplar algunas escenas del sainete de esta noche.



viernes, 10 de junio de 2016

El tendedero

Además de ropa se tienden y extienden muchas cosas
Así que me dispuse a colgar mis calcetines. Como si de una acción heroica se tratara asomé mi cuerpo por la ventana y por unos momentos me sentía el amo de la casa. Con elegantes ademanes como si fuera un ilusionista intenté acomodar mis prendas al tendedero.  Tal vez por quererlo hacer con tanto donaire, hete aquí que mis calcetas cogieron vuelo hacia la terraza del vecino. Inútil me sentía al ver tan triste hazaña.  Pronto una idea acudió en mi ayuda: esto lo resuelvo con la caña de pescar.  Resuelto a rescatar lo mío con la caña estirada,  aunque sin anzuelo intentaba pescar,  pero no conseguía nada.

Muy  abstraído debía estar en mi faena porque unas señoras  llevaban minutos observándome desde sus respectivas  ventanas sin que yo me diera cuenta.   
— ¡No hombre así no! Te llevo yo la caña que tengo preparada para cuando  a mí me pasa. — Me dijo una!  
Me ruborice al ver que estaban observando y riendo mi fracaso. Tengo que pillarlos ya para que no se rían más,  pensaba. 
— Venga ya te lo bajo. —Insistía la señora.         
—Que no,   que  esto lo atrapo yo ahora mismo.   Y seguía tirando mis lanzadas sin que la presa fuera rescatada.  Llaman a la puerta,  abro; es la vecina que no me hace caso y me baja su artilugio para estas andanadas. Dos viejos mangos de escoba con un guincho al final. No me queda más remedio que con ello probar. Casi para no darla la razón prefiero fracasar, pero me hago con  las prendas a la primera tirada. Otra vez carcajadas de las vecinas.  Finjo que tengo prisa, me despido cortésmente y  las pierdo de vista.

Me espatarro en el sofá y pienso: he debido hacer un  ridículo espantoso, estas cotorras solo quieren una disculpa para montarla y yo resulta que se la he dado.  Seguro que seguirán hablando de mí y ya de paso sacarán a colación otras historias. Me doy cuenta que tampoco es para tanto.  Además  saco conclusiones para que me salga mejor en otras ocasiones:  Siendo, como fui y ahora menos, pescador;  intentar pescar sin anzuelo, sin gancho, no dejaba de ser una gansada. Desdeñar ayuda por no sentirse "fracasado"  lleva con frecuencia a un mayor fracaso.

Ahora, cuando salgo al tendedero, no puedo evitar mirar a otras ventanas, aunque no logro meterme en conversación si por el aire advierto risas o palabras, dudo que con el tiempo lo consiga, pero todo se andará.



miércoles, 1 de junio de 2016

Cuando casque uno de los dos, yo bajo pa León

Muy bonita la montaña pero en invierno muy cruda
Me contaba un amigo de la montaña que en su pueblo por aquellos valles del pantano del Porma  estaba un día charlando con un matrimonio mayor. Hablaban de lo tristes y solos que se van quedando esos pueblos, sin gente, desconectados, al menos físicamente,  por el frío y la nieve, por más que ahora con tanto artilugio moderno no se sientan tan lejanos. Decían que si en estos pueblos la vida es muy dura, que si no hay casi nadie en invierno; cuando la mujer con voz grave concluyo: yo ya le digo a Casimiro (su marido): cuando uno de los se muera yo bajo pa León.

No deja de ser una anécdota graciosa de esa abuela que sin darse cuenta mandaba para el otro barrio a su marido antes que ella pero esto es lo que pasa en muchas ocasiones cuando vamos pregonando buena mercancía y simultáneamente nuestros comportamientos muestran lo contrario. —Hay mira es que fulanita/to es un bicho no para de criticar, todo el día murmurando y hablando de los demás, que mala/lo es, pues anda que menganita/to fíjate… es que a mí no me gusta meterme en la vida de nadie. Como decía aquel: ¡Mira quien fue a hablar!

—Yo, aunque duela, siempre con la verdad por delante.    
—Es que hay veces que no se debe decir la verdad.   
—Oye chica que me estaba fijando que estás  muy guapa.   
—Pues mira mona lo siento pero de ti no puedo  decir lo mismo.   
—Porque no quieres, miente como yo. —Sentenció la que presumía de decir siempre la verdad.                                            
Ya lo dice el refrán: una cosa es predicar y otra dar trigo. En esta sociedad donde las apariencias tantas veces están por encima de los valores, está a la orden del día decir una cosa y  hacer  justo lo contrario.

Y no digamos ya los políticos y más ahora en periodo. Es que no esperan ni a que acabe la campaña electoral para desdecirse ya en la oposición o en el gobierno, es que ahora mismo tienen no sé si tal empanada mental, tal falta de preparación, tal verborrea, o tal falta de personalidad y de persona cabal;  que son capaces de decir hoy lo contrario de lo que aseguraron ayer,  de afirmar en Madrid, lo que niegan en Barcelona. Decía la abuela que ella cuando faltara uno bajaría pa León, el abuelo quedaría en la tumba en el pueblo.  Estos dicen: Yo no busco sillones ni cargos, pero espero que se me apoye para ser Presidente aunque yo no apoyare de ninguna manera a otros para dicho cargo. Si es que en el fondo: tontos del todo no son.                        



lunes, 23 de mayo de 2016

Tamboriteros o músicos

Los Veleros. Grande músicos (tamboriteros)  desde los años 60
Este es uno de esos  compañeros casuales  de cervezas y tertulias de bar que toca el tambor  en una de esas orquestas que amenizan las fiestas patronales  de los pueblos. Cuando nos dirigimos a él no lo hacemos por su nombre sino que le llamamos músico. Un día y teniendo en cuenta que toca el tambor se me ocurrió llamarle tamboritero, es verdad que con un poco de mala intención. Se enfadó bastante y me dijo que no era tamboritero sino músico. Yo intenté justificarme: antes  llamábamos tamboriteros a todos los músicos que iban a las fiestas. Pero quedó claro que si quería llevarme bien con él nada de tamboritero.

Hay muchas personas que se preocupan muchos más por lo que dicen o lo que piensan de ellas que por lo que hacen o lo que son en sí  mismas.  Todos en mayor o menor medida damos importancia a nuestra proyección de cara a los demás, es lógico. Lo que ya no es tan lógico es pretender contentar siempre a  otros antes que estar contento con lo que hace uno mismo. Tampoco tienen que ser siempre lo uno excluyente de lo otro pero si hay que optar  es preferible estar bien con uno mismo que recibir elogios de los demás.

En esta campaña electoral interminable vemos cada día como se nos pretende siempre servir lo políticamente correcto. Todos nos prometen acabar con los males que nos aquejan. Seguro, salvo que sean idiotas, que se dan cuenta que nos mienten descaradamente pero no es su verdad ni su conciencia lo que les mueve sino sus intereses particulares de partido y de poder. Hasta se comprendería que en estas lides mintieran un poco pero no tan exageradamente como  lo  hacen.  A estos sí que les  interesa más que a nadie como les ven los demás, los electores;  independientemente  de que si se mirasen  a ellos mismos tendrían motivos para sentirse  bastante mal.

Algunas veces, sobre todo si estamos, solos; sigo llamando al  músico tamboritero. Él ya sabe  que lo que menos pretendo es ofender o engañar a nadie y más que enfadarse me suelta alguna andanada envuelta en una sonrisa. Andana es lo que se dicen llamar muchos de estos que ahora nos prometen tanto y después cuando llegan al poder cambian sus discursos y promesas sin el menor rubor o vergüenza. Lo peor de todo, yo creo, es que hay  mucha, demasiada  gente,  que  no es que la engañen, es que se deja engañar.